¿Han visto ustedes El Golem, la película de Paul Wegener? Inspirado en la novela homónima de Gustav Meyrinck, quien a su vez echó mano del folklore judío, el Golem es una de las más bellas películas expresionistas de los años veinte. Una de las obras fundadoras del cine de horror, aunque visto hoy, un monstruo así (una especie de Chabelo acartonado, con peluca de Mafalda y gestualidad de actor mexicano de telenovelas) sólo nos produzca una simpatía casi irónica. Pero el mito y la película reflejan de manera extraordinaria uno de los miedos más persistentes en el ser humano: el de que sus creaciones se vuelvan contra él mismo.
En la Praga medieval, el rabino Loew, estudiando viejos manuscritos, crea un monstruo o un robot, como se le quiera ver, para defender a su pueblo, cuya expulsión ha sido ordenada por el emperador. Lo hace de barro y bajo conjuros antiguos le infunde vida. Es un sirviente fiel y rudimentario de ojos pavorosos. Pero luego, por una imprudencia del ayudante del rabino, el Golem escapa a su control y se dedica a sembrar el pánico. El monstruo es la máquina que el hombre ya no puede controlar. Una metáfora de su propio impulso creador que lo lleva al progreso y a la autodestrucción. El miedo al robot es el miedo a que los peores impulsos de la humanidad se desaten.
El cine (y la literatura) que ese temor ha generado es un capítulo vasto. Va de Frankestein a Blade Runner, de Metrópolis a Yo, Robot. Una abundancia que nos habla de una fascinación espinosa: los robots son producto del afán humano de suplantar a Dios, de conocer y crear, de recrear “otro” humano sojuzgado. La perfección de la obra alcanza niveles insospechados: el robot se humaniza, duda, tiene sentimientos (o proto sentimientos). El Golem se detiene enternecido ante la niña que le extiende una flor; los replicantes se enamoran. Es el nuevo Adán que se rebela contra su creador.
Pero luego la imaginación alcanza a la realidad, y la realidad parece ficción. Recientemente, los gobiernos de Corea del Sur y de Japón anunciaron medidas legislativas para garantizar el control de los robots en un futuro muy cercano, cuando se les ocupe en muchos espacios, desde la producción hasta la vida doméstica. Las nuevas leyes quieren garantizar que los peores augurios de la ciencia ficción no se realicen. El gobierno japonés está interesado en medir los niveles de riesgo y en crear una base de datos sobre los incidentes en que un robot haya herido a un ser humano, las causas y circunstancias, disponible para la industria robótica. Corea quiere elaborar un código ético que evite que los hombres sean víctimas de los robots y viceversa.
¿Alcanzará este futuro robótico a nuestro país? En nuestro imaginario colectivo todavía viven las luchas del Santo contra androides y científicos locos, pero es probable que nuestro miedo a la tecnología no pase del terror de que el cajero automático no nos devuelva la tarjeta o de que un teclazo imprudente nos borre toda la información de la computadora.
Si (como el griego afirma en el Cratilo)
El nombre es arquetipo de la cosa,
En las letras de rosa está la rosa
Y todo el Nilo en la palabra Nilo.
Y, hecho de consonantes y vocales,
Habrá un terrible Nombre, que la esencia
Cifre de Dios y que la Omnipotencia
Guarde en letras y sílabas cabales.
Adán y las estrellas lo supieron
En el Jardín. La herrumbre del pecado
(Dicen los cabalistas) lo ha borrado
Y las generaciones lo perdieron.
Los artificios y el candor del hombre
No tienen fin. Sabemos que hubo un día
En que el pueblo de Dios buscaba el Nombre
En las vigilias de la judería.
No a la manera de otras que una vaga
Sombra insinúan en la vaga historia,
Aún está verde y viva la memoria
De Judá León, que era rabino en Praga.
Sediento de saber lo que Dios sabe,
Judá León se dio a permutaciones
De letras y a complejas variaciones
Y al fin pronunció el Nombre que es la Clave.
La Puerta, el Eco, el Huésped y el Palacio,
Sobre un muñeco que con torpes manos labró,
para enseñarle los arcanos
De las Letras, del Tiempo y del Espacio.
El simulacro alzó los soñolientos
Párpados y vio formas y colores
Que no entendió, perdidos en rumores
Y ensayó temerosos movimientos.
Gradualmente se vio (como nosotros)
Aprisionado en esta red sonora
de Antes, Después, Ayer, Mientras, Ahora,
Derecha, Izquierda, Yo, Tú, Aquellos, Otros.
(El cabalista que ofició de numen
A la vasta criatura apodó Golem;
Estas verdades las refiere Scholem
En un docto lugar de su volumen.)
El rabí le explicaba el universo
"Esto es mi pie; esto el tuyo; esto la soga."
Y logró, al cabo de años, que el perverso
Barriera bien o mal la sinagoga.
Tal vez hubo un error en la grafía
O en la articulación del Sacro Nombre;
A pesar de tan alta hechicería,
No aprendió a hablar el aprendiz de hombre,
Sus ojos, menos de hombre que de perro
Y harto menos de perro que de cosa,
Seguían al rabí por la dudosa
penumbra de las piezas del encierro.
Algo anormal y tosco hubo en el Golem,
Ya que a su paso el gato del rabino
Se escondía. (Ese gato no está en Scholem
Pero, a través del tiempo, lo adivino.
Elevando a su Dios manos filiales,
Las devociones de su Dios copiaba
O, estúpido y sonriente, se ahuecaba
En cóncavas zalemas orientales.
El rabí lo miraba con ternura
Y con algún horror. ¿Cómo (se dijo)
Pude engendrar este penoso hijo
Y la inacción dejé, que es la cordura
Por qué di en agregar a la infinita
¿Serie un símbolo más? ¿Por qué a la vana
Madeja que en lo eterno se devana,
Di otra causa, otro efecto y otra cuita
En la hora de angustia y de luz vaga,
En su Golem los ojos detenía.
¿Quién nos dirá las cosas que sentía
Dios, al mirar a su rabino en Praga?
Comentarios (7) Lecturas (189)
Para competir globalmente tenemos todos que estudiar LEAN
thinking, mfg, que es ingenieria industrial toma unicamente 60 hrs
la certificacion y cuesta 990 dolares es la filisofia de toyota,para
eliminar el desperdicio de tiempo y recursos, y reducir todos los
costos y aumentar la calidad
Enviado por Ing. cbr - 26-abril-2007 a las 10:57
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El golem es efectivamente una obra maestra del cine de terror ( el libro no tiene desperdicio, por cierto), pero no olvides incluir como origen del robot a METRÓPOLIS, y a los autómatas: juguetes de super lujo que hacían maravillas en el siglo XIX (Los últimos decentes hechos por Fabergé, en rusia, como miniaturas en sus famosos huevos de pascua). Metrópolis es una super bien lograda pelicula de Lanz de los mismos años 20's y que además muestra un robot hembra.
Yo creo que no veremos un robot que nos sustituya. El algoritmo que dé inteligencia artificial ( Título de película tambien) no puede desarrollarse por una cuestión muy sencilla: En código binario no puedes resumir las emociones, y eso, es lo que nos permitirá que jamás seamos duplicados y menos superados. Recomiendo un libro al tema : "La nueva mente del emperador"
Saludos a todos.... y no se desesperen si aparentemente hay pocas opiniones: para chismes, lavaderos y faltas de ortografía, hay otros blogs.
Enviado por Antonio Fuentes - 26-abril-2007 a las 10:52
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Otra vez con dificultades técnicas en los blogs? ¡cómo va a haber una sola lectura a las 10:01! Sería sólo yo! hasta los despistados entran más veces
Creo que mi miedo a la tecnología es que el blog no publique mis comentarios... jajajajajajaja
Enviado por Vecina - 26-abril-2007 a las 10:22
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"es probable que nuestro miedo a la tecnología no pase del terror de que el cajero automático no nos devuelva la tarjeta o de que un teclazo imprudente nos borre toda la información de la computadora."
Lamentablemente nuestro Terror hacia el prójimo, hacia el mismo ser humano crece día con día ahondando los graves problemas de discriminación, pobreza, sojuzgamiento, encapsulamiento, guetos.
Enviado por Daniel Jiménez - 26-abril-2007 a las 10:09
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"Los robots son producto del afán humano de suplantar a Dios, de conocer y crear, de recrear “otro” humano sojuzgado. La perfección de la obra alcanza niveles insospechados: el robot se humaniza, duda, tiene sentimientos (o proto sentimientos). El Golem se detiene enternecido ante la niña que le extiende una flor; los replicantes se enamoran. Es el nuevo Adán que se rebela contra su creador. "
Mientras el hombre se deshumaniza y todo lo quiere inmediato fácil y para si mismo. El hombre no se toca el corazón para terminar con una posibilidad de vida si ésta se interpone con la suya. No sólo se llega a esa consideración si no que se valoriza positivamente ese acto calificándolo como un ejercicio de libertad y de capacidad de decisión. Se valora y protege más el egoísmo por encima de la entrega y la donación.
Enviado por Daniel Jiménez - 26-abril-2007 a las 10:02
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"Los hombres son dioses mortales, los dioses, son hombres inmortales", la pregunta es, para que crear un robot semejante al hombre?, queremos un esclavo y que con solo extender la mano nos traiga el aperitivo?, o lo queremos para que vaya el a trabajar mientras nosotros descansamos?, para que un robot?, si algo nos han enseñado, no las peliculas pero si la realidad, mientras mas se usan los robots en una fabrica, menos trabajo existe para el hombre por que el robot no descansa, ni se toma el cafe, ni platica de futbol con el compañero, es eficiente y todo lo que se le pida razonablemente a su programa, LO HACE, no tiene sindicatos y las reparaciones son caras pero no necesita vacaciones, ni se va de incapacidad, la automatización es buena pero en realidad, necesitamos un robot?, si no es asi para que crearlo?, lo mandamos claro a un lugar que no podemos ir nosotros pero es no nos pone como los despotas que construimos para nuestro beneficio y desechamos?, y si somos despotas para que queremos ponerle programas anti-ataque?, queremos herir pero que no nos hieran?
Enviado por Fausto - 26-abril-2007 a las 09:16
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Buen día.
En los tiempos de la "globalización" creo que de todas las aguas quedaremos salpicados. Hoy contamos con casi todas las tecnologías existentes en el mundo casi a la par en algunos casos. Aunque no somos desarrollares industriales de tecnologías si somos grandes compradores de las mismas. Gracias por esa inclusión del Gran Borges del que tuve la fortuna y dicha de que me regalara alguna vez sus palabras. uff! Solo de recordar ese momento. Saludos.
Enviado por Guevara. - 26-abril-2007 a las 03:42
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Literatura fragmentaria, foro desaforado, plaza cibernética, virtualidad sin virtud. Lector: has topado con La Primera Dama on line. La conversación a dos voces que cada viernes proponemos desde las páginas de la Sección Cultura de El Universal, deseamos que se vuelva ahora una conversación multitudinaria, un debate coral, un intercambio infinito.
¿Qué es La Primera Dama? A riesgo de que nos corrijas la plana, la iniciativa de un colectivo interesado en poner sobre la mesa (sobre la pantalla) temas de vida cotidiana, literatura, arte, feminidades insumisas y masculinidades en crisis. Queremos compartir contigo las razones de nuestra desazón y las sinrazones de nuestro optimismo. Con no poca frivolidad, qué le vamos a hacer y con la vocación de echarnos a andar y a perder por los caminos de la blogósfera.