Por Claudia
¿No te ha pasado que ves el anuncio de un nuevo color de tinte, te encanta, corres a comprarlo, te lo aplicas y, después de lavarlo, el resultado es desastroso? A mí sí, como seguramente le ha ocurrido a todas las que deseamos un cambio, pero que muchas veces no nos detenemos a observar las indicaciones del producto y nuestras características particulares.
Te cuento. Mi cabello es grueso y abundante, características que compartimos miles de mujeres latinas.
Antes de realizar cualquier cambio de tono, primero debes observar su color natural y el tono de tu piel.
Lo más conveniente es sólo iluminarlo, es decir, respetar lo más posbile el color natural, pero añadirle luz con colores más claros. Este cambio te durará más tiempo, porque tendrás menos contraste y necesitarás menos retoques.
Si te inclinas por un contraste mayor, al cabo de los días se notará la diferencia de tono en las raíces.
A las pieles blancas les van los tonos rubios y pelirrojos, pero nunca deben ser tan claros que la piel se vea “deslavada”; a las pelirrojas les quedan los arenas, los tonos quemados, el castaño oscuro, deben evitar un rojo exagerado porque les daría un aspecto artificial, similar a una peluca de payaso. (¿Verdad que has visto en la calle a muchas que sí se lo pintan así?)
Para las pieles morenas son ideales los castaños y chocolates en toda su gama. Y, desde luego, el negro. No le temas a este color, pues aunque hayas escuchado que te endurecerá las facciones, lo cierto es que es un color muy elegante y que requiere de pocos cuidados.
Considera la forma de tu cara, pues el color y el corte adecuado pueden corregir tu estructura facial, por ejemplo, si usas fleco disimulas una frente muy grande. Si le añades luces, lucirás mejor.
Piensa en todas las actividades que tienes que hacer tanto dentro de la oficina como fuera de ella, es decir, si necesitarás champús, acondicionadores o mascarillas especiales que lo protejan de los rayos solares.
En este caso, por favor, sólo compra productos de calidad, de lo contrario, tu tinte pagará las consecuencias. Las firmas de prestigio tienen muchas opciones, elige la mejor para ti.
Valora si el proceso lo puedes realizar tú o si debes acudir con un profesional que, aquí entre nos, es lo mejor en todos los casos, pues ellos conocen el tiempo exacto de pose de los tintes y nos pueden aplicar tratamientos para mantenerlo hidratado.
Si tienes el cabello castaño y quieres verte rubia o si deseas luces en varios tonos, ni lo pienses, mejor haz tu cita. Si sólo se trata de ocultar algunas canas y no va a cambiar mucho el color natural de tu cabello, no deberías tener ninguna complicación en la aplicación del tinte.
Recuerda, no excedas el tiempo de pose indicado en las cajas, si lo haces te pigmentará el cuero cabelludo.
Si no estás convencida de lo que quieres, puedes usar un tinte temporal, el cual se caerá después de lavarlo unos días.
Por último, lávate diario el cabello; limpieza es belleza. Mejor adquiere productos que alarguen la vida del tinte.
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